Washington, 16 de marzo de 2026 — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó este lunes lo que describió como una falta de “entusiasmo” por parte de algunos países aliados para colaborar en los esfuerzos destinados a reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz, actualmente afectado por la escalada de tensiones con Irán.
Durante declaraciones a la prensa, Trump aseguró que Washington está trabajando para garantizar la libertad de navegación en el paso marítimo, considerado uno de los más importantes para el comercio energético mundial.
“El mundo depende del estrecho de Ormuz para el suministro de energía, y esperamos que nuestros aliados muestren más entusiasmo para ayudar a mantener esa ruta abierta”, afirmó el mandatario.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán, y por él transita aproximadamente el 20 % del petróleo que se comercializa en el planeta, lo que lo convierte en un punto estratégico para la economía global.
Crece la tensión con Irán
Las declaraciones de Trump se producen en medio de un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, luego de que autoridades iraníes advirtieran que el estrecho permanecería cerrado como respuesta a recientes ataques estadounidenses e israelíes.
Washington ha señalado que sus fuerzas militares continúan operando en la región para garantizar la seguridad marítima y evitar interrupciones prolongadas en el transporte de petróleo y mercancías.
En días recientes, el Pentágono aseguró que las fuerzas estadounidenses han destruido más de 100 embarcaciones iraníes desde el inicio de las operaciones destinadas a neutralizar amenazas contra la navegación en la zona.
Llamado a cooperación internacional
Trump insistió en que la reapertura del paso marítimo no debe ser solo responsabilidad de Estados Unidos, sino un esfuerzo conjunto de las principales potencias y países aliados.
“Muchos países dependen de esa ruta comercial. Creemos que deberían involucrarse más activamente para asegurar la estabilidad en la región”, afirmó.
Analistas internacionales advierten que cualquier interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz podría provocar un aumento significativo en los precios del petróleo y afectar el suministro energético global.
Mientras tanto, la comunidad internacional continúa monitoreando la situación ante el riesgo de que el conflicto escale y afecte el comercio mundial.
