Washington, D.C. — El presidente Donald Trump firmó una nueva orden ejecutiva que elimina restricciones federales vigentes durante décadas sobre el uso de vehículos todoterreno (ORV, por sus siglas en inglés) en tierras públicas de Estados Unidos, una medida que podría ampliar el acceso recreativo y las actividades económicas en millones de acres administrados por el gobierno federal. La orden ejecutiva revoca dos disposiciones históricas emitidas en 1972 y 1977 que establecían criterios específicos para la gestión del uso de vehículos todoterreno en terrenos federales. Según la Casa Blanca, dichas normas imponían estándares considerados “vagos y subjetivos”, lo que habría generado retrasos en permisos, restricciones de acceso y obstáculos para actividades recreativas, energéticas y forestales. De acuerdo con el documento oficial, las agencias federales deberán iniciar procesos regulatorios para modificar o eliminar las regulaciones que fueron creadas bajo esas órdenes ejecutivas. La administración sostiene que las leyes ambientales y de gestión de tierras actualmente vigentes ofrecen suficientes herramientas para proteger los recursos naturales sin necesidad de mantener las restricciones anteriores.
La Casa Blanca argumentó que la medida busca restaurar un enfoque de “uso múltiple” de las tierras públicas, permitiendo un mayor acceso para actividades recreativas, mantenimiento de infraestructura, producción energética y desarrollo económico en áreas remotas del país.
Sin embargo, grupos ambientalistas expresaron preocupación por la decisión. Organizaciones de conservación advirtieron que las normas eliminadas fueron diseñadas para minimizar daños a ecosistemas sensibles, proteger hábitats de vida silvestre y reducir conflictos entre usuarios motorizados y visitantes que realizan actividades no motorizadas en espacios naturales. Expertos señalan que la orden no reabre de manera automática senderos o áreas actualmente cerradas, pero sí podría influir significativamente en futuras decisiones sobre el acceso y la gestión de tierras federales administradas por organismos como la Oficina de Administración de Tierras (BLM) y el Servicio Forestal de Estados Unidos.
La medida forma parte de una serie de acciones impulsadas por la administración Trump para reducir regulaciones federales y ampliar el acceso a recursos naturales y espacios públicos en todo el país.
