Miami, 20 de diciembre. — Para buena parte de la diáspora venezolana en Miami, una eventual intervención de Estados Unidos para poner fin al Gobierno de Nicolás Maduro no resulta del todo incómoda. Sin embargo, el respaldo comienza a diluirse cuando el discurso del presidente Donald Trump deja de centrarse en la lucha contra el narcotráfico y la restauración democrática, y pasa a enfocarse en el petróleo y los recursos del país sudamericano.
El cambio de tono, que incluye referencias a “tierras”, “activos” y “derechos petroleros” venezolanos, marcó un punto de quiebre entre inmigrantes, activistas y analistas consultados, generando preocupación y rechazo en amplios sectores de la comunidad.
“Venezuela no es un botín”, afirmó Ade Ferro, directora del Venezuelan American Caucus, al describir el desconcierto que se extendió entre los venezolanos en el sur de Florida. “Todos soñamos con una Venezuela libre, democrática y en paz, pero no todo lo que se presenta como mano dura o intervención es sinónimo de democracia”, advirtió.
Ferro, quien defiende la necesidad de un retorno democrático en Venezuela, recurrió a una imagen contundente para explicar el dilema: “Que un monstruo derrote a otro monstruo puede generar alivio, pero no me obliga a ponerme del lado del monstruo que queda”. A su juicio, el problema surge cuando la discusión deja de girar en torno a la democracia o al crimen organizado y pasa a enfocarse en los recursos energéticos.
La activista también recordó que muchos venezolanos hoy criminalizados en Estados Unidos son perseguidos políticos que huyeron de desapariciones, secuestros y torturas. “Estados Unidos está intentando devolverlos al mismo régimen del que escaparon”, denunció. Desde el inicio del segundo mandato de Trump, al menos 17 vuelos con deportados han salido de territorio estadounidense con destino a Caracas.
Posturas encontradas
Entre los venezolanos en Miami hay opiniones diversas. Pedro Guzmán, vendedor de automóviles, agradece la presión de Trump contra Maduro, pero marca un límite claro: “Sí creo que se les puede dar algo si nos ayudan, pero nada de tierras o petróleo para siempre. Eso también sería una traición”.
Otros, como Juana Martínez, una trabajadora indocumentada dedicada a la limpieza de oficinas, expresan una visión más radical. “Todo vale la pena para salir del chavismo, hasta regalar petróleo. Ya se lo damos a los cubanos gratis, ¿cómo no hacerlo con quienes nos ayuden a salir de Maduro?”, sostiene.
A estas posturas se suma el temor por las consecuencias humanitarias de una acción militar. “Mi mamá vive cerca del Palacio de Miraflores y estoy muy preocupada”, dijo Migdalia Peña, estudiante de posgrado en Nueva York, al expresar su miedo por posibles víctimas civiles.
Análisis político y legal
Desde una perspectiva geopolítica, el analista Antonio de la Cruz, presidente de Inter American Trends, considera que la idea de que Estados Unidos busque quedarse con territorio venezolano es una “interpretación errada”. Asimismo, descarta que se esté planteando una invasión terrestre, pese al aumento de la presión de Washington sobre el Gobierno de Maduro, al que acusa de liderar el llamado Cartel de los Soles, acusación que Caracas niega.
Esa presión ha incluido operaciones contra supuestas embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico. Trump ha reiterado en las últimas semanas que “pronto” podrían iniciarse ataques contra objetivos del narcotráfico dentro de Venezuela y, en una entrevista reciente, afirmó que no descarta una guerra con el país sudamericano.
No obstante, De la Cruz subraya que cualquier presencia de tropas estadounidenses en territorio venezolano equivaldría a una guerra formal, lo que requeriría la autorización del Congreso. “Lo que se plantea es una operación quirúrgica, y eso es lo que recibe apoyo desde la diáspora y la oposición”, concluyó.
El debate refleja la complejidad del sentir venezolano en el exilio: el anhelo de un cambio político convive con el temor a que ese cambio tenga un costo demasiado alto para la soberanía y la población civil del país.
