Ottawa — La inflación anual en Canadá se moderó hasta el 2,3 % en enero, impulsada principalmente por la caída en los precios de la gasolina, según los datos más recientes publicados por la agencia oficial de estadísticas del país.
El descenso en los costos del combustible alivió la presión sobre los consumidores y contribuyó a frenar el ritmo general de aumento de precios, luego de varios meses marcados por la volatilidad en los mercados energéticos.
Energía lidera la desaceleración
El componente energético fue el principal factor detrás de la moderación inflacionaria. La gasolina registró una disminución interanual significativa, reflejando ajustes en los precios internacionales del petróleo y una mayor estabilidad en las cadenas de suministro.
Economistas señalan que, sin la reducción en el precio del combustible, la inflación habría mostrado un comportamiento más estable o incluso ligeramente superior.
Alimentos y vivienda siguen presionando
A pesar del alivio en la energía, otros sectores continúan mostrando incrementos. Los precios de los alimentos mantienen una tendencia al alza, aunque con un ritmo más moderado que en meses anteriores. Asimismo, los costos asociados a la vivienda, incluyendo alquileres e hipotecas, siguen representando una carga importante para los hogares canadienses.
Impacto en la política monetaria
El dato del 2,3 % sitúa la inflación relativamente cerca del objetivo del 2 % establecido por el Banco de Canadá, lo que podría influir en futuras decisiones sobre las tasas de interés.
Analistas consideran que, si la tendencia descendente continúa, el banco central podría optar por mantener estables los tipos de interés en el corto plazo, evaluando el comportamiento del mercado laboral y el consumo interno antes de realizar nuevos ajustes.
Panorama económico
El comportamiento de la inflación será clave para el desempeño económico del país durante el primer trimestre del año. Aunque el descenso en la gasolina ofrece alivio temporal, expertos advierten que factores externos como la evolución del mercado energético global y las tensiones comerciales podrían incidir nuevamente en los precios.
Por ahora, la moderación en enero representa una señal positiva para los consumidores y para las autoridades económicas, que buscan consolidar la estabilidad tras un periodo prolongado de presiones inflacionarias.
