Washington, 18 de diciembre. — El Gobierno de Estados Unidos expresó este jueves su respaldo a las reformas económicas anunciadas por el presidente boliviano, Rodrigo Paz, destinadas a estabilizar la economía del país y a promover una mayor apertura a la inversión extranjera. Washington también ofreció su apoyo para acompañar a Bolivia durante esta etapa de transición.
En un comunicado oficial, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, valoró positivamente el paquete de medidas presentado por el mandatario boliviano, al considerar que apunta a recuperar la estabilidad, la prosperidad y la confianza de los inversionistas tras lo que describió como años de políticas económicas ineficaces.
Rubio reconoció que el proceso de cambio no estará exento de dificultades, pero subrayó que las reformas representan “un cambio de rumbo necesario” que sienta las bases para un futuro más próspero y seguro para la población boliviana, luego de un prolongado periodo marcado por estancamiento económico, corrupción y mala gestión.
“El Gobierno de Estados Unidos trabajará junto a Bolivia para asegurar que estas reformas generen beneficios concretos para el pueblo boliviano en el menor tiempo posible”, afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense, en referencia a medidas como la eliminación de los subsidios a los combustibles, el aumento del salario mínimo nacional y el ajuste de algunos bonos sociales.
Washington también destacó el compromiso del presidente Paz de atraer inversión extranjera, al considerar que una mayor apertura económica, junto con una gestión responsable y el respeto al Estado de derecho, son claves para liberar el potencial productivo del país sudamericano.
Según Rubio, funcionarios estadounidenses se encuentran actualmente en Bolivia con el objetivo de facilitar inversiones que impulsen la prosperidad compartida. “Estados Unidos está dispuesto a apoyar la transición de Bolivia y a profundizar nuestra asociación bilateral”, añadió.
Rodrigo Paz asumió la presidencia el pasado 8 de noviembre y este miércoles declaró una “emergencia económica, financiera, energética y social”, argumentando que el país no podía continuar operando bajo marcos normativos vigentes durante los últimos 20 años, correspondientes a los gobiernos del Movimiento al Socialismo, encabezados por Evo Morales y Luis Arce.
