La familia de Beata Siemionkowicz pide su liberación y cuestiona los argumentos utilizados para retirarle la residencia permanente y ordenar su deportación a Polonia.
Por Alex Fermin | Noticias.news
CHICAGO — Una mujer de origen polaco que ha vivido en Estados Unidos durante más de 30 años permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE, mientras sus hijas intentan detener su deportación.
Beata Siemionkowicz llegó a Estados Unidos en 1995 y posteriormente obtuvo la residencia permanente, conocida como green card. Se estableció en Illinois, trabajó en diferentes empleos y crió a dos hijas que son ciudadanas estadounidenses.
Agentes de ICE la detuvieron el 2 de agosto de 2025 mientras realizaba trabajos de jardinería en la vivienda de una de sus hijas. Después fue trasladada al Centro de Detención del Condado de Campbell, en Kentucky, donde ha permanecido durante aproximadamente un año.
Su familia sostiene que el arresto fue inesperado porque Siemionkowicz había renovado su tarjeta de residencia y construido toda su vida en Estados Unidos.
ICE afirma, sin embargo, que su residencia fue revocada después de que las autoridades consideraran que ciertas condenas anteriores la hacían deportable.
ICE cita dos condenas por robo menor
El Departamento de Seguridad Nacional, DHS, informó que Siemionkowicz había sido condenada dos veces por robo en establecimientos comerciales.
Documentos mencionados en reportes periodísticos sitúan esos casos en 2005 y 2011. Sus familiares los describen como delitos menores ocurridos muchos años antes de su detención.
ICE también asegura que la mujer era buscada en Polonia por supuestamente ayudar a otras personas a falsificar documentos mediante el uso de su información personal para obtener visas de entrada.
La familia rechaza esa acusación y presentó un documento emitido por las autoridades polacas en febrero de 2025, según el cual Siemionkowicz no aparecía en el registro penal de ese país.
Esa documentación, no obstante, no ha puesto fin al proceso migratorio en Estados Unidos.
“Poseer una tarjeta de residencia es un privilegio, no un derecho”, declaró el DHS en una respuesta enviada a CBS News Chicago.
La agencia indicó que los residentes permanentes con ciertas condenas pueden perder su estatus y quedar sujetos a detención obligatoria o procedimientos de deportación.
Un juez ordenó su expulsión
De acuerdo con ICE, Siemionkowicz fue colocada en un proceso de remoción después de la revocación de su residencia permanente.
Un juez de inmigración emitió una orden final de deportación en diciembre de 2025. La mujer continúa detenida mientras su familia y sus abogados intentan impugnar la decisión.
Sus hijas, Claudia y Gabriela, argumentan que su madre no representa un peligro para la comunidad ni un riesgo de fuga. También destacan que trabajaba en un centro de cuidados paliativos antes del arresto.
La familia ha solicitado que pueda regresar a su hogar mientras se resuelve la apelación.
Denuncian condiciones deficientes
Siemionkowicz y sus familiares también han denunciado problemas dentro del centro de detención de Kentucky, entre ellos la supuesta presencia de moho, insectos y una disponibilidad insuficiente de productos de higiene femenina.
Funcionarios del centro han rechazado algunas de esas acusaciones. Un representante de la cárcel aseguró que la institución proporciona los suministros necesarios y mantiene condiciones adecuadas para las personas detenidas.
El centro recibe pagos federales por alojar a inmigrantes bajo custodia de ICE. Según registros examinados por LINK nky, las instalaciones de la región obtenían aproximadamente 88 dólares diarios por cada detenido, sin incluir ciertos costos de transporte y otros reembolsos.
Una residencia permanente no es ciudadanía
El caso ha llamado la atención porque Siemionkowicz vivió legalmente en Estados Unidos durante décadas. Sin embargo, la residencia permanente no proporciona todas las protecciones de la ciudadanía estadounidense.
Un residente puede enfrentar la revocación de su estatus y la deportación por determinadas condenas, fraude migratorio, abandono de residencia u otras causales contempladas en las leyes federales.
La existencia de una condena tampoco significa automáticamente que toda persona perderá su residencia. La consecuencia depende del delito, la sentencia, la fecha del caso y otros elementos jurídicos que debe evaluar un tribunal de inmigración.
ICE sostiene que actuó dentro de la ley. La familia de Siemionkowicz argumenta que las sanciones son desproporcionadas y que las autoridades están utilizando delitos menores y acusaciones disputadas para expulsar a una mujer con fuertes vínculos familiares y laborales en Estados Unidos.
Su futuro dependerá ahora del resultado de las apelaciones y de si un tribunal determina que puede obtener una revisión adicional de la orden de deportación.
